Un libro que no existe (Gustavo Barrera)

Un libro que no existe (2021)

Gustavo Barrera

Provincianos editores

60 páginas

Reseña enviada por

Tomás Morales Videla

 

Desde la década de los 2000 la poesía de Gustavo Barrera ha constituido una de las excepciones más peculiares en comparación a la obra de sus pares. Esto podría considerarse ya un lugar común en cuanto al acercamiento crítico a su obra se refiere, pero es importante destacarlo. Las relaciones filiales, la androginia, y cierta reflexión metaliteraria sobre el estatuto del autor son cosas que ya han estado presentes en sus libros anteriores, pero que toman otro papel en Un libro que no existe (Provincianos, 2021).

 

Estas obsesiones no suenan como algo “novedoso” a primera vista, pero es en el tratamiento literario y lingüístico de Barrera donde reside su peculiaridad. Más que preocuparse por la elaboración de una voz personal y acentuar la necesidad de una subjetividad sujeta a estos experimentos del lenguaje, el autor prefiere fijarse en elaborar un espacio y una atmósfera siniestra que van revelando las irregularidades del mundo que se habita. La saga familiar de la primera sección (“La familia chilena es peligrosa”) es contada en tercera persona, pero no tiene un foco extremadamente claro. De la historia de Rosa Amelia pasamos a un breve cuento sobre la muñeca Geraldina y a un poema donde el hablante (no necesariamente el mismo que en los casos anteriores) hace el recuento de un viaje familiar en auto: “El automóvil lo conducía mi padre/que era yo mismo más grande/y a su lado mi madre/era yo mismo vestido de mujer” (26). La cotidianidad familiar se convierte en una especie de cuento de terror, donde los linajes están condenados hasta el fin de los tiempos y surgen imágenes macabras: “Desde el origen del abismo que se conoce como Chile//Sobre ruinas primigenias brillan rascacielos//Tras la cortina de Roberto el cuerpo se desangra” (18). También la variación de los tiempos verbales toman lugar dentro de estos textos, donde tres de ellos son elaborados en torno a pies forzados específicos, principalmente con el uso de verbos en gerundio y en pretérito. El pasado y el presente como dos formas de hablar en torno a la propia familia, incluso ligados a la física molecular:

 

el átomo que va modelando

así la raza

así los linajes

así las honras

todo girando

acomodándose en el giro

electrones

hijas absortas en el núcleo

protones

amalgamándose siempre fusionándose

el núcleo de padre y madre cerrándose

(24)

 

En ese sentido la familia (chilena, cabe precisar) se piensa como una fuerza imparable, en torno a la cual sus miembros giran y no pueden escapar del ciclo. Las apariencias y el deseo de mantener cierta imagen de estabilidad debe prevalecer de alguna forma, a pesar que los patriarcas maltratan a sus hijas cuando tienen relaciones clandestinas, y acunan a hijos ilegítimos en su seno. Paradójicamente el resto del libro tiende hacia una mayor abstracción y desdoblamiento del rol del autor; haciendo honor al título del libro, lo que parecía ser la tentativa para un retrato poético de una familia chilena, se deshace y se nos entrega una visión en tercera persona del autor de estas palabras. “El poeta/Lo veo desde fuera y sin embargo soy su mente/el centro/la médula” (34). La ilusión se va quebrando poco a poco, reescribiendo textos de Calderón de la Barca, citando a pie de página una biografía del autor (la cual también aparece en Inmuebles, la antología de su obra publicada por Das Kapital en 2015) y cerrando todo con un documento ficticio del Ministerio de Obras Públicas. Allí se deja constancia de la “expropiación” de textos de diversa índole, repartidos en las distintas secciones del libro. Más que una autodestrucción consciente, este nuevo poemario de Gustavo Barrera puede pensarse como otra farsa que se va desarmando poco a poco, muchas veces a voluntad de la voz que transita estos espacios y deja ver brevemente lo que se oculta tras el velo. Con esto se añade otro volumen a una de las obras más interesantes en nuestro país en lo que va de este siglo.

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