El Purgatorio (Gonzalo Drago)


Reseña enviada por:
Leonardo
El Purgatorio (1951)
Gonzalo Drago (1906-1994)
LOM
150 Páginas
Precio Referencial: $ 5.900 
     
La Generación de 1942 dejó novelas notables con la temática social. Nombro algunas: Roble Huacho, de Daniel Belmar; Los Hombres Oscuros, de Nicomedes Guzmán; Viento Negro, de Juan Marín; Mi Camarada Padre, de Baltazar Castro; Ránquil, de Reinaldo Lomboy; El Purgatorio, de Gonzalo Drago; entre otras. Pues bien, de esta última hablaré.
       Gonzalo Drago (1906-1994) ve publicada su novela El Purgatorio en 1951, bajo la editorial Nascimento, bordeando las 150 páginas.
       La historia es relatada por Mario Medina, quien es uno de los tantos reclutas obligados a cursar el servicio militar. Él nos da cuenta de la vida hostil que se vive dentro de un cuartel en Valparaíso. A su vez, nos habla de distintos compañeros que deben llevar a la práctica lo que ordena el sargento Neira, quien es de aspecto temible y severo de personalidad. De él da cuenta el protagonista de la siguiente forma:
 Luego, el sargento lee la “Orden del día” a tropezones, equivocando las palabras, como un colegial que recita su lección.
Deja notar, entonces, el autor su burla hacia los hombres militares, refiriéndose de aquella manera.
       El madrugar, las formaciones, los rudos ejercicios, el empleo de armas y castigos, alimentan la instrucción castrense. Esto se ve aliviado por las salidas dominicales, las que son aprovechadas para visitar muelles, bares y prostíbulos.
       Cuando las cosas son demandadas bajo la obligatoriedad, el hombre les toma rechazo, asunto que se ve reflejado en los reclutas. Pero hay quien mira como buena oportunidad estar en el cuartel. Así se refiere Román:
Aquí estoy bien —me confiesa. Casa, ropa y comida. ¿Qué más puedo pedir? ¡Afuera tenía que trabajar duro para tener un plato diario de comida y un rincón en que dormir!

       Gonzalo Drago denuncia en su novela. Utiliza el tiempo y el espacio para manifestar su descontento e irónicas inquietudes. De esta manera, conocemos —por parte de Medina— lo siguiente:
Al estado poco le importa la presencia del individuo: lo que le interesa es aumentar el número de hombres que sepan cargar armas y hacer uso de ellas en el momento oportuno.
       Sobre desfilar dice:
¿Para qué es esto?, me pregunto intrigado. No debe ser para defender la patria. Para eso están los fusiles y las ametralladoras. Hago conjeturas acerca de este largo aprendizaje que no conduce a nada práctico. ¿Será para divertir al público? ¿Para que se endurezcan las plantas de los pies? ¿Para simular?… ¡Eureka! Creo que lo he encontrado. Debe ser, seguramente, para aumentar los deberes de los señores galoneados e imponernos a nosotros más trabajo.
  Novela de lenguaje sencillo y de denuncia directa, que fue premiada por la Sociedad de Escritores de Chile. Fue aplaudida por muchos y, por otro lado, criticada por los poderes altos de la sociedad, quienes la consideraron subversiva.
    La obra bien puede dejar las siguientes interrogantes al lector: ¿Se condice la vida militar descrita por Drago con el tiempo en que se publica la novela? ¿Es una obra para todos los tiempos o se limita a un solo periodo de la historia nacional? ¿Exagera con lo que escribió?
Lo que leímos

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *