Pastoral Americana (Philip Roth)

American Pastoral (1997)
Philip Roth (1963-X)
DeBolsillo
ISBN: 9789875662315
511 Páginas
Precio Referencial .Cl $ 7.500

 
“La infrecuencia con que ocurre lo esperado…” 
William Carlos Williams
Pastoral Americana es uno de esos miles de libros donde uno puede leer en la contracubierta que consiste en el derrumbar mitos de la sociedad actual, que son una especie de crítica a nuestros valores actuales y a nuestra forma de vivir… bueno, todo ese cliché que seguramente alguna vez han leído ustedes también en una contraportada y que, la verdad, a estas alturas no nos dicen absolutamente nada (¿Por qué diablos a los comentaristas de las editoriales les gustará tanto caer en ese lugar común? ¿Pensarán que les da un peso argumental a la obra que comentan?). Pastoral Americana, como historia base, es eso. Sí, reconozco que lo es y el cliché se le puede aplicar. Para qué entonces escribo esta reseña, se podrían preguntar con completa validez. Quisiera intentar contarles todo aquello que Pastoral Americana es, todo aquello que es la sustancia literaria de esta tremenda novela, todo eso que escapa del simple argumento y que es donde radica el arte de la literatura. Porque, digámoslo, la literatura es harto más que una buena historia bien contada ¿Y qué sería Pastoral Americana? Algo así como un edificio. Conmino a que cuando lo lean salgan un poco de la mera anécdota y aprecien el mecanismo sobre el cuál Philip Roth ha construido esta historia: ahí es donde aparece la literatura. Les voy a contar un poco el argumento del libro y luego volveré sobre este tema.
La historia va así. El Sueco (Seymour Levov de nombre) es la encarnación del ideal americano. Un hombre que pareciera tenerlo todo y poderlo todo. No es un hombre que haya nacido bajo una gran riqueza; por el contrario, ha trabajado, se ha esforzado, ha hecho todos los méritos y finalmente ha conseguido triunfar. No sólo eso, además es un tremendo deportista, un hombre casi perfecto, un judío rubio que parece un gentil pero que no desconoce sus raíces y que, como guinda de la torta, ha desposado a una mujer católica quien no sólo es bella, sino que lo es hasta el punto de haber conseguido ser electa, siendo más joven, Miss New Jersey. Representa aquello por lo que todos luchan una vida sin conseguirlo. Es admirado, apreciado y querido, porque además reúne aquellos valores morales -como la bondad, esfuerzo, de buenas intenciones y trato, respeta las leyes y opiniones ajenas, todo un buen hijo- tan apreciadas en nuestra sociedad. El Sueco es casi un mito. Ese es el edificio que construye Roth, lo construye gigante y parece a prueba de balas. Una excusa narrativa: Roth lo escribe desde el punto de vista de Zuckerman, una especie de alter ego, un hombre que vivió cerca del Sueco en los años sesenta y que ahora gasta sus días como escritor. Roth es un personaje en su propio libro.

Avancemos con la historia: la narración toma al Sueco y nos cuenta la fundación de la fábrica de guantes -por parte de su padre- como base de esfuerzo, las condiciones sociales de los años sesenta, los progresos y los movimientos culturales y los enfrentamientos raciales. Nos relata cómo el Sueco llega a casarse con una muchacha que no es judía (y esta Miss New Jersey también posee su historia de méritos como excusa para incluso ponerse aquella corona, no es solamente una mujer bella), y posteriormente nos cuenta sobre esta hija que tienen, aquella que es tan querida, la misma que es tartamuda en su niñez, la misma que crece bajo su alero, bajo todo su amor, la misma que se vuelve contra la guerra (suena hermoso, como un ideal), la misma que planta una bomba en una oficina postal, la misma que hace explotar la bomba, bomba que mata a un hombre, un doctor -un buen hombre por lo demás, la misma que hace que todo se vaya al carajo, y un poco más allá. Hasta acá he contado con suerte un cuarto de la historia, si saco de contexto todos y cada uno de los golpes (porque este es sólo el primero) perderán sentido y les dejaré muy poco para sorprenderse, pero sépanlo desde ahora: la historia golpeará una y otra vez.

“He aquí una persona que no está hecha para un funcionamiento deficiente de la vida, y no digamos para lo imposible. ¿Pero quién está hecho para lo imposible que va a suceder? ¿Quién está hecho para la ragedia y lo incomprensible del sufrimiento? Nadie. La tragedia del hombre es que no está hecho para la tragedia…, ésa es la tragedia del hombre.
Vuelvo a la idea matriz de esta reseña. Pastoral Americana es un edificio. Ese edificio es el Sueco, sus esfuerzos, sus méritos, su familia perfecta, su vida perfecta. Él es todo lo que cualquiera quisiera ser, lo que los hombres medios se levantan en la mañana queriendo lograr. Luego Roth dinamita todo. Empieza desde los pisos superiores: su hermano, su padre. Después va aumentando en crueldad. La hija, su mujer. Finalmente se ensaña con él mismo, cuando recordamos que el final de la historia es en parte el comienzo y vemos en qué ha terminado el Sueco, “el gran Sueco” como muchos lo llamaban en su juventud. Roth destruye el edificio completo, los cimientos, y después ya no queda nada. Nada de aquella moralidad, nada de esa sociedad, nada de esa familia ni del esfuerzo de generaciones. El artefacto literario producido por Roth es genial, no porque, como decía al comienzo, derrumbe mitos de la sociedad actual y toda ese cliché, sino porque construye un libro, construye imágenes, construye pasajes, frases e historias que se entretejen de manera genial, haciendo conjugarse un sin fin de detalles de manera perfecta, todas ellas al servicio de este gran edificio que luego va destruyendo golpe a golpe.No es de extrañar, luego de leer una novela como ésta, que el autor resuene para el Nobel. Ya había leído varias novelas de Roth (y reseñado acá todas ellas) y no terminaba de entender qué era lo que hacía que se hablara de él como el gran autor norteamericano actual, como la estrella rutilante entre otros tantos buenos escritores. Sí, los otros eran buenos o muy buenos libros, pero aún en ellos no había visto el nivel de construcción de una novela como lo es esta Pastoral Americana. Debí haber empezado por acá seguramente. Si les gusta la literatura contemporánea, si les gusta la buena literatura o si sólo les gusta leer, no dejen pasar este.

Como link de interés, si desean profundizar en alguno de los aspectos acá mencionados, recomiendo: http://www.auladeletras.net/revista/2007/font_roth.pdf
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