Memorias del subsuelo (Fiódor Dostoievski)

Записки из подполья (1864)
Fiódor Dostoievski (1821- 1881)
Losada
ISBN 9500307723
192 Páginas
Precio Referencial $ 8.000
“Toda la preocupación del hombre parece consistir en demostrarse a sí mismo que es un hombre y no un engranaje”.
Dostoievski era un manifestador de ideas. Una especie de comunicador. Él no era un gran escultor de escenas ni personajes. Sus narraciones, en general, están plagadas de personajes neuróticos, dramáticos hasta decir basta y de problemáticas por sobre todo muy humanas (no lo digo en sentido peyorativo). Memorias del subsuelo no es la excepción, más aún, quizás sea una de las obras donde más de manifiesto queda que lo que realmente movía a escribir a Dostoievski no era un afán estético-artístico sino que comunicador, ligado en su caso a las grandes ideas. Y en este caso en específico, se aleja bastante del mundo de la creación estética, del arte compositivo. Con Memorias del Subsuelo se dice que comienza en nuestro autor a surgir la problemática moral y humana.¿De qué va la historia? Nos encontramos frente a la narración en primera persona de un hombre subterráneo que vive en una pocilga, que nos habla desde una ratonera. Es un solitario en este mundo. Más aún, se considera a sí mismo un hombre de intelecto superior, quien ha roto las ataduras con lo mundano y los intereses viles de los hombres. Y él mismo se ha transformado en lo más vil y bajo, alejándose del mundo entero; “Estoy solo y ellos están todos juntos” dice el narrador. Él, en este rechazo intelectual no sólo de las leyes sociales, físicas y morales, considera que se ha convertido en un hombre excepcional, un hombre de inacción –por cuanto la acción sería propia de estos hombres que se han acomodado al acompasado movimiento de la sociedad–, un hombre en el que reina el caos. El hombre subterráneo, el hombre en la ratonera, es aquel que ha visto todo lo anterior y lo ha rechazado, quedándose solamente con este mentado caos. Desde esa ruptura moral ya no hay bien ni mal. Acá podemos incluso recordar un poco a aquel súperhombre que nos señala Nietzsche, a ese hombre-dios carente de esta moral humana. Y así nuestro narrador es un cruel, un hombre moralmente sádico. El narrador y protagonista es un personaje que existe por esta idea literaria e incluso filosófica -si se quiere-, que existe en este libro sólo en esa idea comunicacional, expresiva, que abre pie a todo el mundo dostoievskiano de los personajes abrasados por las ideas (Raskólnikov, Iván Karamazov, el mismo Idiota, y así tantos otros ejemplos en su literatura) y que se mueven sólo por ellas. Dicho esto, vamos un momento a lo que es la estructura del relato, a la parte compositiva.
Esta novela está estructuralmente dividida en dos partes. La primera es un largo monólogo del protagonista, quien se dirige y conmina a unos espectadores imaginarios, acicateándolos y enrostrándoles la lejanía de él como hombre de todos aquellos otros amancebados por la vida. Él como hombre doliente, pero que se regocija en el dolor, él como hombre que provoca dolor, pero que se afana en el dolor. No existe en este primer lapso una narración de acontecimientos: no es más que una larga queja del protagonista y un ir y venir de su mascullar, reclamar, lamentar. Tiene cuarenta años y ya desearía estar muerto, ha dejado de vivir. Y la idea se repite majaderamente una y otra vez. Segunda parte: donde nace la narración propiamente tal. Hay un pequeño puñado de acontecimientos que son contados como sustento de todas las ideas que ha proclamado en la primera parte: una cena con otros funcionarios de mayor rango, el sometimiento voluntario a las humillaciones, el fracaso, la vergüenza, etc. Aparece luego el personaje cliché del cine y la literatura: la prostituta noble. Es una prostituta pero en el fondo tiene bellos sentimientos, deseando siempre salvarse del estado de las cosas que la ha llevado a su lugar en la vida y nuestro personaje-ratón juega con ella y así mismo juega consigo mismo, burlándose de ella, humillándola, para luego redondear con la idea de que le ha enseñado más con un dolor verdadero y elevado que con un amor sentimentalista. Puedes compartirlo o no, pero esa es la idea del autor.
Me he alargado un poco pero quería ser capaz de exponer bien mi punto de vista. ¿Qué tal es este libro? Depende de cómo se lo mire. ¿Es el arte creación meramente estética? Si es así probablemente sea este el peor libro de Dostoievski, porque la composición no resiste más de una mirada, no hay mucho de bello en ella, ni en el uso del lenguaje, ni en los recursos que utiliza, ni en la bastedad de sus personajes. ¿Es el arte una creación realizada con una finalidad expresiva/comunicacional? Si es así acá nos encontramos con el umbral de la literatura de Dostoievski, de la entrada al mundo de las grandes ideas, de aquellos personajes que representan un sentimiento único –sentimientos que se explican desde una visión cristiana y ortodoxa en el caso de Fiodor–, una idea motor, que viven y mueren por ella, que son una llama incandescente. Claro está que acá está recién plasmándola o aprendiendo a hacerlo, pero desde ese punto de vista acá nace el autor enorme que todos conocemos por Dostoievski. Éste sería el punto de inflexión que lo separa de los demás poniéndolo por encima. Estética y comunicación no necesariamente tienen que estar divorciados, pero ciertamente acá nuestro autor aún no logra la comunión entre uno y otro. Al ruso jamás se le ha señalado como un gran compositor tampoco, se le valora más por el aspecto anteriormente dicho; por la abismal profundidad psicológica de sus personajes, por la increíble capacidad creadora que demuestra en sus historias que ponen a sus caracteres a luchar y sufrir por sus propias ideas, ante disputas eminentemente morales… es ahí donde brilla con un fuego único. Y, como decía previamente, el punto de inflexión en esta literatura de ideas está justamente acá, en Memorias del subsuelo.Es un imprescindible para comprender la obra de Fiodor Dostoievski, pero así mismo, no aconsejaría a nadie que lo leyese sin antes haber leído y disfrutado sus grandes y más reconocidas obras.
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3 Comments

  1. says: Zhivka

    Es un libro excepcional. Dibuja el paisaje de nuestras vidas. De la muerte de las ilusiones y las actuales estructuras de la vida humana. Del vació de alternativas que sigue vigente. Estéticamente es insuperable en el original. Es el lenguaje, el lenguaje que nos estructura (emociones, sentimientos, ideas, pensamientos, sensaciones, todo) e intenta reestructurarse a si mismo, el protagonista

  2. says: Anonymous

    Aunque no sé si trata de una novela, lo cierto es que constituye una obra fundamental y trascendental, no sólo dentro de la obra de Dostoievski, sino que también para la de quienes se vieron influenciados por el coloso ruso (Freud, Nietzsche, Kafka, Camus, Hemingway, por nombrar algunos).<br />Más que un gran libro, un documento de ideas, tan actuales, como lo han sido y lo serán por siempre.

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