Lanzamiento “TUPANANCHISKAMA. Hasta que el amor nos vuelva a encontrar”
Por Cristian Igor M.
Primero que todo, quisiera comenzar dando las gracias por la invitación a este lanzamiento y por tener el privilegiado honor de presentar la obra de la escritora Consuelo Ruiz Cabello, expresada en su segundo libro que hoy “nace” en medio nuestro y, especialmente, para quienes nos acompañan.
Previamente a la reflexión que tengo preparada para compartirles, me permito una infidencia personal, siento que me han asignado la difícil tarea de hablar del libro pero sin contar el libro, para no agotar su contenido sino invitar a la lectura y degustación del mismo.
Para ello, les invito a reconocer que estamos de fiesta, porque hoy no es muy común que nos reunamos en torno a un libro y la literatura que lo envuelve. Algunos sostienen que en esta “sociedad líquida” estamos perdiendo el lado humano de la vida, ese que nos invita a la máxima griega del “conócete a ti mismo” y a elevar el espíritu, es decir, a contemplar “la verdad, la bondad y la belleza” como atributos o los trascendentales del Ser. Quizá sea la ocasión para tomar conciencia de la urgente necesidad que tenemos de un relato, un ethos cultural y una espiritualidad común y compartida.
Creo que no es casual que se haya elegido este lugar: Librería Verde, con el propósito de motivar la lectura, la industria editorial. Como aquí se declara “Somos una editorial y librería independiente. Desde el 2016 estamos enfocados en temáticas de ecología (…), patrimonio natural y humano, pueblos originarios y literatura para niñas y niños, entre otros. Nos apasiona la literatura de naturaleza en todas sus formas, porque creemos que la mejor manera de amar nuestro entorno natural y cultural es conociéndolo profundamente”.
Aprovecho de saludar aquí y agradecer todo el trabajo discreto y silencioso de tantas personas involucradas en procesos creativos para llegar al producto final de un libro, como son un editor/a, ilustradores, los diseñadores gráficos, el prologuista, poetas y, por supuesto, en este caso, la autora intelectual y figura de inspiración como es Consuelo.
El poeta cubano José Martí, a quien se le atribuye la frase: “Tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro”, se refiere a metas, sueños y desafíos que se pueden emprender en la vida.
Parafraseando lo anterior, podríamos decir que tener un hijo -distinto que criarlo- y plantar un árbol es cosa fácil, lo realmente difícil es atreverse a dar rienda suelta a la imaginación, la creatividad, darse el tiempo para la inspiración (o iluminación, como decían los antiguos), ordenar ideas, expresar emociones, dar coherencia interna a un texto y exponerse para que otros/as lo lean en un libro genera un estado de vulnerabilidad que pocos resisten y muchos simplemente evitan. Para llegar a este día del lanzamiento se ha tenido que pasar por un proceso largo como la gestación misma o el crecimiento lento de un cerezo hasta que florece en majestuosa belleza.
En eso Consuelo es maestra en su arte porque “Un intelectual dice una cosa simple de un modo difícil, mientras que un artista dice algo difícil de modo simple” (Charles Bukowski).
Este nuevo libro, correspondiente al género de “narrativa ilustrada”, es protagonizado por Mowasha y Zaid. Cada capítulo contiene un tema, un espacio de expresión, profundidad y una enseñanza, donde la naturaleza juega un papel importante. Toda la trama se desarrolla en paisajes del mundo como el Amazonas de Brasil, el desierto del Sahara, Marruecos y Francia (Paris y Niza), cada lugar con la riqueza de contextos socioculturales diversos.
En ese sentido, el hecho que la autora sea socióloga y psicóloga, le aportan herramientas desde las ciencias sociales y humanas para comprender a la persona y su entorno, lo cual se demuestra en el relato a través de sus personajes e historias particulares, con elementos de cultura general que pueden ser muy educativos para todo lector (puede que en algún momento se requiera un diccionario o un atlas/mapa del mundo).
Desde la sociología, agregaría el concepto de “imaginación sociológica” (Wright Mills) que aprendimos al inicio de la carrera como condición necesaria para el ejercicio profesional, que en este caso agudiza la mirada social e impulsa la creatividad expresada en la obra.
Honestamente, no creo que este libro sea para todos/as. Pienso que el público son personas con capacidad reflexiva, que les gusta cuestionarse las cosas y con una alta sensibilidad. Este producto les hará sentido en términos de contenido y también por criterios estéticos, todo tiende a la profundización y la gráfica le otorga una belleza que se ha deseado y cuidado delicadamente durante el proceso. Pienso que los lectores deben leer este libro porque estéticamente es bello y profundo, como la novela “El Principito”.
El estilo de escritura vincula estupendamente la belleza, la sensibilidad con reflexiones y propuestas de sentido, enfoca en el presente y entrega herramientas de crecimiento personal y sanación para el alma.
Permítanme por favor una breve reflexión en torno a los pilares del libro:
- La conexión con otros/as: yo la relaciono con la alteridad (otredad), es decir, la posibilidad de la relación con los demás, tan necesaria para la existencia humana en comunidad. Es la conciencia de experimentarnos interconectados e interdependientes, porque nadie se salva solo/a.
- El silencio: no es sólo el silencio exterior sino también y especialmente el interior, no es el silencio por el silencio sino la disposición para escuchar nuestra voz interior que es Dios en lo más profundo de nosotros mismos.
- La compasión: en cristiano, la misericordia (misere: mano / corde: corazón), es la capacidad de empatizar con el otro/a desde los afectos y el reconocimiento de la vulnerabilidad humana como una fortaleza más que debilidad.
- La luz interna: alguien dijo por ahí, no recuerdo si Albert Einstein, que la oscuridad es la ausencia de luz, la luz que necesitamos para acceder al conocimiento del mundo y la luz interior que nos permite ver todas las cosas como nuevas.
- La tensegridad: cuya definición se refiere a un principio estructural que se basa en el equilibrio entre fuerzas de tensión y compresión. Se utiliza en arquitectura, ingeniería estructural, y también en el cuerpo humano.En otras palabras, el centro de masa o el equilibro que siempre es virtud y se puede aplicar a todas las dimensiones humanas.
Felicito a Consuelo por este segundo libro y la animo a que siga desarrollando su pasión a través de la creación, la palabra escrita y su particular estilo literario.
Acompaño esta alegría con la frase del pensador ítalo-argentino José Ingenieros “El que no osa leer un nuevo libro, encenderse por un nuevo anhelo, acometer una nueva empresa, ha renunciado a vivir. Es sombra de ajenas voluntades, hoja otoñal que arrastran los vientos, pieza mecánica de un engranaje cuyo resorte ignora”.
Termino esta intervención con una idea, una imagen y un sentimiento.
- La idea: aprender a leer no es sólo decodificar letras hasta juntar palabras, es conectar, permitirse interpretar al autor en un proceso que entrega un nuevo significado a la vida; donde el libro es un viaje, una peregrinación que nos da la oportunidad de ese “encuentro transformador” con diversas personas significativas, que acontecen para alcanzar la auténtica y máxima humanidad que podamos en este mundo.
- Una imagen: les recomiendo admirar detenidamente las ilustraciones que acompañan la narrativa y dejar que ellas nos hablen o nos miren a nosotros/as mismos/as.
- Un sentimiento: el deseo de disponer el corazón para una lectura serena y profunda. Y que el amor realmente nos encuentre, porque esa experiencia es un regalo, una gracia; nos transforma, nos humaniza y es lo mejor que nos puede pasar en la vida, porque hemos sido “arrojados a la existencia” para amar y ser amados, y -a fin de cuentas- “somos como nos narramos”…
Tupananchiskama, hasta que “el próximo nuevo libro” nos vuelva a encontrar…
Cristian Igor M. es Licenciado en Filosofía y Diplomado en Teología. Actualmente, trabaja en una fundación vinculada a temas de pobreza y vulnerabilidad social, Docente en un Instituto Profesional, Coordinador y formador en un proyecto de desarrollo humano desde la espiritualidad.
